El blog de A Mosca

La primera editorial de publicaciones en la pesca a mosca

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El Encuentro este año se celebró en Jaca (Huesca, España) y reunió a cerca de 70 pescadores de todos los puntos de España. La impresión general es que la experiencia acumulada de años está convirtiendo este acto en un evento cada vez más importante, donde el nivel de asistentes se incrementa y los objetivos son cada día más intelectuales y menos comerciales.

Haré un resumen fotográfico con pies de fotos comentándolas, pues pensamos que es como mejor se explicará la Jornada vivida, que ya adelanto, fue inolvidable gracias a un gran ambiente de compañerismo, recuerdos, encuentros y reencuentros con pescadores de toda España que han quedado en el corazón de una gran amistad. Desde aquí quiero agradecer a los organizadores, encabezaos por Javier Moreno y Mikel, los convocadores de Con Mosca Ernesto Cardoso, Enrique Revuelta y Daniel Pérez Cecilia, fotógrafo oficial y organizador de asistentes (¡ya es un clásico!) los ponentes Jose Andrés Sánchez Fenero y  Fernando Abad Maza, Josetxo Martínez y Guy Roques

En la cena de bienvenida, que además de abrazos y saludos, bebimos un riquísimo vino traido desde y por los de Rioja.

Enrique Revuelta, coordinador de actos y el organizador Javier Moreno, uno de los anfitriones del Encuentro.

Antes de mojar las moscas en la jornada de pesca, en un río excesivamente bajo de agua, pues hacía ya cuatro meses que no llovía.

Antes de la jornada de pesca, el “tráfico” inevitable de moscas, con Jesús Azorero, Ernesto Cardoso & Cia.

La entrega de regalos PARA TODOS los asistententes estuvo llena de emociones y sorpresas: cañas, carretes, hilaturas para montar, libros, sacaderas, cheques regalo para compras,  cajas de anzuelos y moscas… Una gran baza que los patrociandores proporcionan en estos Encuentros.

Mesa redonda en la Sala de Actos del Hotel sobre la situación de la trucha en la Jacetania con los siguientes participantes:   Jose Andrés Sánchez Fenero, coordinador de medioambiente, y Fernando Abad Maza, ingeniero agrónomo. Si bien fue un poco extensa, hubo mucha asistencia, lo que muestra que el interés por los pescadores y la situación de los ríos y las truchas, sean de donde sean, es una preocupación real.

Josetxo Martínez impartió una breve conferencia sobre los puntos básicos para la pesca en lagos y pantanos. Fue una charla muy interesante que los asistentes agradecieron y que luego comentaron sobre la importancia de las explicaciones, aunque estas fuesen de iniciación.

En la presentación del libro EL PESO EN LA PESCA A MOSCA de Josetxo Martínez, estuvo acompañado de Guy Roques, traductor del prólogo del libro, escrito por Pascal Cognac. Después, Guy Roqués nos habló de su papel como escritor y centro el tema en su útimo libro COMPETICIONES Y COMPETIDORES del que es prologuista Josetxo Martínez. Por fin, tuvo la gracia de explicarnos el secreto de us famosas cajas “Río Deva”, ya que tienen el formato perfecto en el que caben sus libros publicados.

Como colofón de la jornada de ponencias, tuvimos la ocasión de contar con el editor de la colección A Mosca y tres de sus autores más reconcidos: (de derecha a izquierda): Luis Villas ARTIFICALES EN LA PESCA A MOSCA, Guy Roques DELIRIOS I, DELIRIOS II y COMPETICIONES Y COMPETIDORES, Josetxo Martínez EL PESO EN LA PESCA A MOSCA y por último, Humberto Pérez-Tomé,editor de la colección A Mosca, de la editorial Sekotia.

Si deseas ver todas las fotos del IX Encuentro de Con Mosca de los diferents fotógrafos que asistieron, puedes verlo en este enlace del blog de Alfredo Castro SOLO MOSCA

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Hace muchos años, muchos más de los que nos podemos imaginar, un pescador-montador se topó con un río lleno de truchas, que no paraban de cebarse, pero que nunca entraban a sus moscas. Desesperado, decidió recoger su equipo, marcharse a casa y montar una mosca a la que más tarde bautizó como “La Invisible”.

Son evidentes los parecidos entre esta mosca con más de veinticinco años y las que ahora son popularmente conocidas como emergentes.

En efecto, Paco Redondo tuvo que resolver con la sabiduría que regala la observación de la naturaleza, un enigma de la pesca. Se encontraban pescando en un concurso allá por sus tierras Charras y en una eclosión de no se sabe qué, porque las truchas comían vorazmente algo que no se veía, no conseguía clavar una trucha con las artificiales que él llevaba en su caja.

Pero Paco no sólo demuestra hoy en día el Maestro que es, ya lo hacía en esos tiempos donde los conocimientos de los mosqueros se contaban por unidades y todos aprendían día a día de lo que se les ocurría para resolver “problemas”: inventaba nalgo que ellos creían que serviría y se iban al río a ver qué pasaba… Así, los pocos mosqueros que había, eran exploradores de su propia pasión, a pesar de que muchos de los inventos no servían para nada o, por el contrario, lo daban todo. Claro, era normal, había un mundo por descubrir y era tan “fácil” acertar como fallar. A diferencia de hoy, que practicamente todos copiamos unos de otros y los Maestros como Paco Redondo o Luis Villas nos abren camino y montan los patrones que todos hemos de seguir para pescar, o almenos intentarlo.

Entonces Paco,un  frente a un anzuelo de tija recta puesta en el torno, comenzó a reflexionar sobre qué pasó unas horas antes en el río… ¿Por qué las truchas comen menos lo mío? Era evidente que algo fallaba… ¡o faltaba! Su instinto de pescador y su capacidad inata de observador, le llevó con la imaginación al río y allí vio que no veía nada, pero que la truchas, como esa misma mañana, seguían erre que erre cebándose endemoniadamente. Lo primero que se dijo a sí mismo fue que una trucha no se mueve si no hay algo que comer. Lo segundo era que si algo comía era algo que no había aflorado a la superfice, por es motivo no veía nada más que el aro de la cebada. Y por fín lo tercero, descubrir que los insectos… ¡o lo que fuere que comiensen las truchas! estaban casi en la superficie del agua… ¡Eureka! Tenía que conseguir una mosca que no flotara en superficie, pero que tampoco se hundiese como lo hacía las moscas ahogadas de León. Dejarlas en hundimiento constante de no más de 5 centímetros por debajo de la película del agua… ¡Teorías y más teorías!

Pero pasó su teoría rápidamente a la práctica: así los cercos de las moscas desaparecieron y puso una especie de “cosa” que él todavía no sabía que era la exuvia sobrante, de esa forma conseguía que la parte trasera de la mosca se hundiese; en la parte delantera, el hackle de la mosca se redujo a la mínima expresión y las alas se convirtieron en una especie de mochilita donde no molestaran ni se vieran, pero que cargarán suficiente agua para que terminara de hundirse ese poco necesario. Montó media docena de este invento todavía sin nombre y se fue con su inseparable hermano Tasio a probarlas al río.

Una vez embutidos en sus vadeadores, de nuevo vieron el espectaculo de las truchas comer “nada” y fue cuando ambos hermanos se lanzaron a probar ese cacharro feo y desde luego poco fiable. Cuando de repente, tanto a Paco como a Tasio, las truchas se lanzaban como locas a su “invisible” artificial, porque ellos no conseguían ver sus moscas, pero lanzaban, veían una cebada y clavaban mágicamente una trucha por pura intuición de que era su mosca lo que la trucha comí .

Como tantos inventos de la humanidad, salieron sin base científica, pero sí con la experiencia y la observación. Esta mosca que entonces bautizaron como “La Invisible” es la que dio paso al desarrollo de las emergentes, converidas en artificiales indispensables en la caja de cualquier mosquero. Una historia bonita, cierta y que sin duda muchos desconocen.

Yo soy al menos uno de tantos que estamos agradecidos a esta donación en vida de tu talento… ¡Muchas gracias, Paco!

En esta ocasión, traemos un clásico PESCA CON MOSCA. ANATOMÍA DE UN RÍO TRUCHERO de manos de Rick Hafele.

Se trata de un breve reportaje de 8 minutos, este pescador y guía de pescadores, hace un repaso sobre los señuelos en los diferentes estadios de los insectos: larvas, ninfas y adultos, donde muestra la microfauna real y la imitación con la que pesca. También repasa los lugares habituales en los que se puede pescar y las imitaciones utilizadas según el estado de metamorfosis que en ese momento sucede.

Para complementar lo que muestra Rick Hafele, puede complementarse también con el libro Artificiales en la Pesca Mosca, de Luis Villas Tomé

Luis Villas Tomé es un reconocido montador autor en A Mosca por su título Artificiales en la pesca a mosca, 14 patrones imprescindibles. No es su primera publicación como montador, pero sí su primer “tratado” de cómo se empieza a montar moscas. Lleva años pescando y su experiencia en el río le ha llevado a ser un especialista sobre las artificiales que han de engañar a las truchas.

Luis Villas es logroñés de nacimiento desde 1960. Desde niño acompañaba a su padre a pescar la trucha a ríos de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. A partir de los años 80 empezó a practicar la pesca a mosca.

Durante la última década colaboró intensamente con la revista TROFEO PESCA, y en el año 2004 publicó su primer libro: “Maestros Montadores de Moscas para la Pesca Vol.2″

Es un reconocido montador de moscas y su carrera dentro de este sector le ha convertido en un indiscutible maestro de reconocido prestigio. Montajes propios y mejoras sobre los ya existentes, le sitúan en una posición de solvencia, para tener muy en cuenta sus consejos y pautas en el montaje de artificiales para la pesca a mosca. Su dedicación profesional no le permite todo el tiempo que él quisiera para pescar, pero procura ser asiduo de destinos de pesca en otros países como Alaska, Chile, Finlandia, Irlanda o Austria.

A continuación traemos hasta este espacio una entrevista con el autor del libro, Luis Villas Tomé

¿Desde cuando pescas y desde cuando lo haces a mosca sino lo hiciste desde el principio?

Desde los 5 años, todavía recuerdo cómo me cruzaba los ríos mi padre a sus espaldas… Pesco a mosca desde hace veinticinco años.

¿Cómo llegas al montaje de moscas?

A través de un grupo de amigos que nos reuníamos una vez por semana y donde algunos eruditos de entonces empezaban a montar sus propias imitaciones.

¿Cómo se convierte el montaje de artificiales en tu vida, en un vehículo de relación con la pesca?

El montaje de moscas en poco tiempo pasó de ser una afición a una obsesión. Durante siete años conduje una sección de la revista Trofeo Pesca, dedicada al montaje de moscas artificiales, y siempre he intentado estar al día de los diferentes montajes que se realizan en diferentes países, probando nuevas imitaciones, copiando unas y adaptando otras. En el montaje de moscas artificiales siempre estás en constante evolución. De no ser así, perdería su encanto.

¿Supone alguna responsabilidad personal ser maestro montador?

Más que responsabilidad considero un honor que aficionados de todo el país se interesen por mi estilo de montaje o decidan imitar montajes míos e incluirlos en sus cajas de moscas.

Artificiales en la pesca a mosca. ¿14 montajes imprescindibles? ¿Por qué 14, ni más ni menos?

En ningún momento he pensado en cifra alguna. Simplemente imité los patrones de montaje de las principales especies de moscas para la pesca en sus diferentes estadios, a los que añadiéndoles el efectivo streamer ha dado la cifra de 14.

A menudo los pescadores discuten sobre la eficacia de la mosca, ¿qué debe respetarse por encima de todo a la hora de montar una artificial?

En un principio todo es válido, aunque cuando imitamos insectos o estadios concretos de los mismos, no hay más remedio que acatar los patrones específicos de cada montaje. Los tricópteros tienen sus alas en forma de tejadillo, las efémeras las tienen erguidas, los plecópteros superpuestas y paralelas al cuerpo…

Otro debate: las moscas secretas… ¿de verdad que existen?

Siempre me ha hecho gracia la expresión. Digamos que hay moscas que en determinados momentos funcionan mejor que otras…  Las ninfas de cabeza dorada en su día fueron increíblemente efectivas, pero indudablemente en muchos escenarios de captura y suelta las truchas han aprendido la lección y se han de buscar alternativas más eficaces, cabezas plateadas, rojas, naranjas, negras… Todo está en constante evolución, y si existiera la mosca infalible posiblemente resultaría menos interesante la pesca.

¿La mosca a seca en detrimento de la ninfa, o viceversa?

Siempre me ha resultado más atractiva la pesca a seca, pero sin duda la ninfa es increíblemente eficaz la mayor parte del día. Si se ceban, a seca, si no, a ninfa, y si a pesar de todo no quieren… siempre nos queda el streamer.

Las moscas realistas, ¿pescan o adornan la caja?

En general adornan la caja, aunque hay imitaciones como las de saltamontes realistas de madera de balsa, que además de ser muy atractivas a los ojos del pescador son muy eficaces en ríos o lagos de montaña.

Un consejo (o dos, o más) de montaje a la hora de sentarse frente al torno…

Paciencia, seguir un patrón y buscar equilibrio y armonía en cada montaje

Tu mosca favorita…

Como mosca seca el tricóptero de pelo de ciervo, como emergente el cul de canard, como ninfa la larva de tricóptero de látex. Y como siempre, si no quieren… un streamer siempre “mueve” truchas.

Muchas gracias Luis, ha sido un placer.

Bueno, lo dicho, y gracias.

Un libro de iniciación al montaje que acerca al aprendiz a los montajes principales de las diferentes imitaciones que todo montador realizará alguna vez en la vida. El libro está concebido, no tanto como un libro de montaje de moscas, si no como un libro de patrones imprescindibles para montar moscas.

Artificiales en la Pesca a Mosca. 14 moscas imprescindibles, nos encontramos con un trabajo de Luis Villas Tomé, reconocido montador y pescador que abre con este libro un paso acertado en la práctica tarea de enseñar al que no sabe. Por lo tanto no es un libro para montadores con experiencia, si no para todos aquellos que se acercan por primera vez al torno de montaje.

El libro ha sido introducido por mí (Humberto Pérez-Tomé) como director de la colección y prologado por Guy Roques como experimentado pescador y muy buen amigo del autor.

Luis Villas se ha empeñado en explicar paso a paso los montajes en secuencias fotográficas y explicaciones con “trucos” incluidos, aunque para algunos que ya saben parezcan obviedades, pero como digo, no es un libro para personas con conocimientos.

El libro se inicia con una presentación de las herramientas de montaje y un acercamiento sencillo a materiales de montaje básicos. Y para ser un completo libro de iniciación al montaje de artificiales, Luis Villas incluye un capítulo de “Entomología y anatomía de una mosca natural y artificial”, capítulo irrenunciable si queremos explicar lo que tenemos que imitar.

Las artificiales presentadas son las siguientes: ninfa de efémera, emergente de efémera, Subimago e imago de efémera, spent de efémera, larva, ninfa, emergente y adulto de de tricóptero, plecóptero adulto, pupa de quironómido, díptero adulto, hormiga alada, stremer. Y un capítulo añadido de montajes avanzados, pero sólo como acercamiento a ellos.

Para pasarlo bien montando artificiales, recomiendo antes ver len vivo a las de verdad. Este vídeo es una gozada que muestra el tamaño y realidad de las que tenemos que imitar, ¡disfrútalo…!